#Hijos del #Mal - #Melendi


Revista Abanico Ed.14
Sección: Con Permiso
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Hijos del Mal

Mientras la élite continúa trazando y gozando de sus mortíferos y crueles planes, nosotros, los llamados por la ciencia (que también nos juega en contra), homo sapiens sapiens, (que en este punto muchos dudan si realmente somos sapiens, sabios, o más bien, stultus), vivimos distraídos, enfocados en cosas superfluas, ya ni siquiera pensamos en nuestra supervivencia porque vamos calladitos y con la cabeza gacha al matadero, sin ni siquiera darnos cuenta.

Aceptamos nuestra esclavitud porque pensamos que somos libres, eso nos hacen creer. 

La tasa de suicidios y depresión está en aumento gracias a las deudas que las personas acarrean con las tarjetas de crédito; y esa es sin duda una manera de esclavitud: la deuda. No hablemos de los estudiantes que inician sus vidas con deudas impagables...


Las herramientas de control que utiliza esta élite a través de su sistema (modo de vida) son fácilmente
identificables y visibles. Nos mantienen entretenidos en banalidades mientras ellos actúan tras las sombras planificando nuestro futuro, nuevas guerras, nuevas pandemias.

A pesar de actuar para el sistema, el cantante español Melendi nos deja clara estas herramientas en una de sus mejores canciones, y no por el ritmo o la melodía, sino por la letra, por su contenido que muy pocos lo captan y comprenden. Hijos del Mal se titula esta canción y habla sutilmente de todas las herramientas de control que veremos a continuación y que las iremos analizando con los versos de la canción.

Aquí las 13 (ya hablamos de este famoso número en nuestro editorial pasado) herramientas de control que utilizan contra nosotros:

Evitar la unidad
La división entre seres humanos, no todos somos iguales eso es correcto, pero tampoco tan distintos; cada uno de nosotros es único, pero compartimos varias cualidades. Recuerden que esta élite se la puede trazar hasta el Imperio Romano, donde existía la máxima latina: divide et impera (divide y domina)
Y Melendi inicia su canción: 
Los pensamientos son de los hombres / Esos jamás nos los podrán arrebatar / No nos separen más por colores / Lo único que nos diferencia es el metal (dinero)

Competencia
Nunca está por demás la sana competencia, pero cuando ésta se transforma en malsana y hasta peligrosa la cuestión cambia. Mientras competimos, luchamos entre nosotros; ellos, gozan con nuestras disputas, como muchos gozan con las peleas de gallos.
Nos saltamos unos versos y la canción continúa: Somos su cena, de los idiotas / Para ellos sólo somos hijos del mal


Escasez
Todo se acaba, no hay para todos, hay que dejar de procrear, hay que matar personas, reducir la población. Los recursos escasean, todo es finito, estamos llegando al limite. 
Volvemos al primer verso de esta segunda estrofa: Suben los precios, bajan las cuotas

Miedo
Miedo a todo, hasta de uno mismo. Pavor, esquizofrenia, paranoia, el pan de cada día para el ser humano.
Continúa la canción: Comienza un nuevo día en la humanidad / Dicen en las noticias que ha explotado algo en Iraq / Después del desayuno, abro Internet / Y así nos entretienen, hasta la hora del café

Ignorancia
La ignorancia, el desconocimiento es el peor mal de la humanidad. Se cree que con ir a un colegio o universidad se ha salido de la ignorancia, lo que muchos no conocen es que estos centros de enseñanza (adoctrinamiento) son controlados y manipulados por esta élite, nos enseñan solo lo necesario, lo que nos deben enseñar: ni más, ni menos.
Nos saltamos unas estrofas y Melendi nos dice: Nos apretamos bien los ojos para no ver lo que hay / Mientras bailamos como idiotas al ritmo del Gangnam Style / Nos vamos a la cama y el pijama gris del caso omiso / Nos prepara para un nuevo, un nuevo día en el paraíso

Narcisimo
Yo, yo y solo yo, el resto no vale, más vale un perro (porque hay como dominarlo, someterlo) Solo yo importo, nada más.
La canción: Comemos algo en el trabajo, un poco antes de las tres / Hacemos horas extras porque hay que llegar a fin de mes / Y a los hijos de nuestros hijos nada vamos a dejar / Ni el orgullo de la lucha, somos los hijos del mal

Y continuamos con cuatro herramientas más contundentes que las anteriores. 
Los Medios de Comunicación Tradicionales, controlados absolutamente por la élite. 
La Educación, ya hablamos algo de ella con la ignorancia. 
La Vigilancia, vivimos en un estado permanente de vigilancia, hasta nuestros dispositivos electrónicos nos vigilan, cámaras de seguridad por doquier, guardias, armas (solo para la élite), monitoreo constante. Algunos lo aceptan sin reclamar, mientras más vigilancia mejor, dicen; sin embargo, las atrocidades, crímenes, robos, abusos, maltratos son cosa de todos los días. 
Y las famosas Leyessomos libres, hasta que alguna ley de la élite (de los estados, ahora empresas mundiales) digan lo contrario.

Y seguimos.

Consumo
Hay que consumir, eso da valía, prestigio, estatus, soy alguien en la medida de lo que tengo, no de lo que soy. 
Melendi: Los hombres y mujeres salen a cenar / Las luces ya se encienden dibujando la ciudad / Y ahí llega el conflicto actual del ser humano / Que tiene que elegir entre La Voz o Gran hermano


Salud
Nos alimentan para debilitarnos, así atacan nuestra salud, incluyendo la mental. Nos destruyen con sus alimentos y paranoias creadas, nos descomponen poco a poco.
La canción: Los prisioneros de la prudencia, de la desidia / El consumismo y el Prozac / Agonizamos contra las cuerdas / Mientras de fondo suena ya el último vals


Enemigos Ilusorios
Guerreas interminables, guerras por doquier, terrorismo, yihad, drogas, trata de blancas
Melendi: Viajan los señores de la guerra / Y llegan nuevas pandemias para poder financiar / Su inminente viaje a las estrellas / Su mensaje en la botella, su éxodo particular

Y aquí una frase genial de la segunda estrofa: El ser humano se empieza a congelar (estamos entrando a una mini-glaciación, no al concepto de marketing, marca registrada, llamado calentamiento global)

El cantante español termina: Y mientras los hijos del mal luchan / Con el sudor, contra el frío / Contra el hambre, con el pan / Los que se proclaman como dioses en la tierra / Buscan ya nuevos planetas que habitar Ellos no van a mirar atrás / Somos hijos del mal / Ellos no van a mirar atrás / Somos hijos del mal

Si preguntamos a Melendi si a todo lo que dijimos se refería con su letra, es muy probable que diga que no, que no significa nada de lo que acabamos de decir. Así funciona el sistema y funcionará hasta que todos despertemos.

Y es por esto que nos encontramos en la más grande encrucijada: si destruimos al sistema, morimos con él, ya que somos parte de y estamos viviendo en él. 

¿Qué hacer?...

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