¿Somos Tan #Infantiles?

Revista Abanico Ed.11
Sección: Con Permiso
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¿Somos tan infantiles para que, quienes nos gobiernan, tengan que mentirnos? Y estoy hablando solamente de los adultos, de aquellos que según la ley ya son mayores de edad, de aquellos que son considerados personas hechas y derechas que con su voto deciden quienes les gobiernan y quiénes no. Me imagino que quien esté apto para votar en unas supuestas elecciones democráticas, para el sistema es una persona que cumple con todas las capacidades necesarias para ejercer dicho derecho. Pero, a pesar de todo esto, nos creen tan infantiles que nos mienten para protegernos, para no asustarnos, para que permanezcamos tranquilos. Pero ustedes se estarán preguntando, ¿por qué nos llama infantiles?, y permítanme responderles que yo no lo hago, el sistema imperante es quien lo hace y son muy pocos los que reclaman.

Luego de que México pasara por tres terremotos y varios sismos fuertes, una vez más en las redes sociales, circularon mensajes anónimos o de supuestas organizaciones, diciendo que vendrán terremotos, calamidades, destrucción, mega desastres naturales y un largo etcétera. ¿No recuerdan
que lo mismo sucedió cuando el Ecuador fue golpeado por el terremoto de abril de 2016? Y seguirá sucediendo cada vez que veamos una catástrofe natural. ¿Por qué sucede esto? Hay gente mala que quiere generar el caos, perversos que viven de esto, y también ignorantes que se lo creen. Pero nuevamente pregunto, ¿por qué sucede esto? Para mí la respuesta es simple: por nuestra ignorancia, por nuestro desconocimiento, por no estar preparados, por no conocer la verdad.

Nos inculcan, a veces a patadas y puñetes, que hagamos caso únicamente a <<fuentes oficiales>>, pero, ¿y si las fuentes oficiales desconocen o no informan a detalle cualquier evento que esté sucediendo? ¿Cómo lo sabemos si no estamos preparados, ni tenemos el conocimiento necesario para reflexionar o analizar una información oficial? En otras palabras, lo que ellos dicen es palabra santa, como nosotros no sabemos la tomamos como verdadera, y ni pensar en refutarla. Y así es en todo, no solo en cuestión de desastres o eventos naturales, nos puede pasar lo mismo con el doctor, con el arquitecto, con el banquero, eso sí, en el fútbol no porque en este país todos saben y hablan de ese deporte.

Pero dirán, ¿por qué no creerles? Ellos son las fuentes oficiales, ¿deben saber, no? Y yo digo lo mismo, ¡deberían saber! La cosa es que aquí entra en juego la confianza, el sentirnos atados de manos cuando nos dicen por ejemplo, tienes una enfermedad y hay que operar. Qué nos queda decir, bueno, ¿cuánto cuesta? Entonces, ¿debemos dudar de todo?, y la respuesta es no. Simplemente es tomarse el tiempo para verificar el diagnóstico, aprender más sobre la enfermedad, mirar opciones, tratamientos alternativos, buscar otra opinión, hasta buscar a gente que ha padecido esa misma enfermedad. Pero bueno, me quedé en la enfermedad, y en estos momentos lo nuestro son los eventos naturales, estos que nos han acompañado desde que nacimos, peor en Ecuador, que nacimos con temblores y escuchamos rugir volcanes cada cierto tiempo.

Cuando entramos en pánico (por eso nos llaman infantiles) por la posible erupción del volcán Cotopaxi, empezó a circular todo tipo de información, de toda clase y de todos los colores, había para vender y regalar. Sin embargo, pasada la emergencia nos preguntamos ¿y qué hacemos en caso de erupción? Y no sabemos qué responder. Por ahí hubo voces que se alzaron para que se nos informe <<la verdad>>, lo ilógico es que pedían la verdad a quienes, según ellos, nos estaban mintiendo. Complicado pero así resulta, pedimos al mentiroso que nos diga la verdad, y así nos la diga, ya quedó de mentiroso. Si mintió una vez, ¿no lo volverá a hacer?


En nuestra sección Sensibilidad ISO intentamos explicar de la forma más sencilla (según la NASA), lo que significa los términos Tormenta Solar y Clima Espacial y otros conceptos más. Lo hicimos porque la gente tiene que estar informada, en especial sobre estos temas que son de trascendencia mundial y pueden afectarnos como seres humanos y a nuestro planeta. No me refiero al tan manoseado Cambio Climático, sino a todos los fenómenos que suceden en el espacio y en especial, en el sol.

¿Sabían ustedes que existe una Orden Ejecutiva del ex presidente Barack Obama, del 13 de octubre de 2016 y de inmediata divulgación que se titula: Orden Ejecutiva - Coordinando los Esfuerzos para Preparar a la Nación para Eventos Relacionados al Clima Espacial? ¿No creen que alguien debió decírnoslo? Este problema no solo incumbe a Estados Unidos, sino al mundo entero. Ellos se preparan, y nosotros bien gracias, todavía asistiendo a coloquios de cómo cuidar los alrededores de un volcán. ¿Por qué nadie nos informa, nos cuenta? Porque si no estoy mal, como ellos saben que somos infantiles, nos informan de esto y el pánico se apodera de la población, creyendo que el sol se nos va a caer encima, que la radiación UV nos calcinará a todos, que hay que esconderse en una cueva y esperar el Juicio Final. Pero en verdad, ¿somos tan infantiles? ¿No podemos tomar las cosas tranquilamente e investigarlas, pedir más información, conocer a fondo lo que nos dicen y luego ver la forma de, en calma, solucionarlo?

Para que exista una Orden Ejecutiva es que la cosa no es así no más, algo debieron haber visto y dijeron investiguemos a fondo, veamos que se puede hacer. Pero cuidado, ellos también pueden estar mintiendo, ¿o no?

Muchos dirán ¿pero en qué nos afectan las cosas que pasan en el espacio? Y dirán esto porque desconocen del tema, cosa totalmente aceptable, peor en el mundo actual que no nos queda tiempo ni para respirar.

El sol cubre a la Tierra, y al resto de nuestro sistema solar, con energía en forma de luz, de partículas cargadas de electricidad y de campos magnéticos. Los impactos resultantes de esto es lo que se conoce como clima espacial. El sol es un reactor termo nuclear enorme, fusionando (uniendo) átomos de hidrógeno en helio y produciendo millones de grados de temperatura e intensos campos magnéticos. La capa exterior del sol, cerca de su superficie, es como una olla de agua hirviendo, con burbujas de gas (electrones y protones) calientes y electrificadas, en un cuarto estado de la materia conocido como plasma, circulando en su interior y explotando hacia el espacio. La corriente continua de partículas expulsadas del sol se conoce como viento solar. Estas viajan a 800,000 hasta 5 millones de kilómetros por hora, el viento solar lleva millones de toneladas de materia hacia el espacio cada segundo y llega hasta los últimos planetas de nuestro sistema solar. Su velocidad, densidad y campos magnéticos asociados al plasma afectan al campo magnético protector de la Tierra, llamado magnetósfera.

Las fuertes corrientes eléctricas que producen las auroras (hablamos de ellas a detalle en la décima edición de Abanico) interrumpen las redes eléctricas y contribuyen a la corrosión de los oleoductos y gaseoductos. Cambios en la ionósfera durante tormentas electromagnéticas interfieren con las comunicaciones de radio de alta frecuencia y con los sistemas de navegación (GPS). Durante los eventos de absorción de la tapa polar causados por los protones solares, las comunicaciones de radio pueden verse comprometidas para las aerolíneas comerciales en rutas transpolares. La exposición de naves espaciales a partículas energéticas durante un evento de estas características puede causar anomalías temporales en las operaciones, dañar equipos electrónicos, degradar rayos solares, cegar sistemas ópticos como visores de estrellas.


Sabemos del clima espacial desde mediados de 1800, lo conocimos más a principios de 1900, pero es en 1960 que empezamos realmente a fijarnos en él y estudiarlo. Ahora, el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC en inglés) bajo el mando de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA en inglés) son quienes estudian y vigilan el clima espacial, ellos dan alertas, vigilancias y advertencias. Estos dos organismos son parte del Servicio Meteorológico Nacional y el SWPC es uno de los nueve Centros Nacionales de Predicción Ambiental.

Entonces como vemos, que el clima espacial cambie nos afecta, y es necesario conocer un poco más de él y estar preparados.

Si están siguiendo nuestros artículos publicados en la sección Fortaleza de los Escritos, para los que seguimos esta metodología para pronosticar sismos, creemos que el clima espacial y sus eventos influyen en el núcleo de la Tierra. Si el núcleo de la Tierra recibe estas cargas eléctricas, aumentan los Sismos Profundos (sismos de más de 200 km de profundidad), que son los causantes de Sismos Superficiales de uno o dos grados más de magnitud. 

Últimamente hemos visto llegar muchos protones y CME, mucha de esta energía va al núcleo de la Tierra. Además por estos eventos, nuestra magnetósfera se ve comprometida. Pero, ¿cómo nos damos cuenta de esto? A simple vista podemos darnos cuenta por los colores rosado y blanco que toman las auroras en el cielo, esto quiere decir que las tormentas solares llegan casi a la superficie del planeta. 

Otra forma de darnos cuenta es con los niveles altos de rayos UV que están ingresando, la cosa no es poca ya que tuvieron que cambiar la escala de 0-10 a 0-15.

Pero, ¿por qué nadie nos dice nada? Porque si nos dicen, no ponemos atención y si nos repiten, entramos en pánico. No creo que seamos infantiles, más bien, demostremos a los entes gubernamentales y a las fuentes oficiales que no lo somos.

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