La #BatallaNaval de #SantiagodeCuba

Revista Abanico Ed.9
Edición Especial
Sección: El Bargueño
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Monumento al USS Maine en La Habana, Cuba

El pueblo cubano ha sido luchador desde siempre, mediante su tenacidad y resolución ha obtenido sus derechos fundamentales. Sus batallas iniciaron siglos atrás y de cada una de ellas surgieron hombres que perduran en la memoria y son ejemplos a seguir por sus ideales y sueños.

Es así que uno de ellos inició la Guerra Necesaria, la Guerra del 95 o también conocida como la última Guerra de Independencia de Cuba contra el poder español que oprimía a la isla. Los dos intentos anteriores, La Guerra de los 10 Años (1868-1878) y La Guerra Chiquita (1879-1880) dieron la pauta al Apóstol, José Martí, para que el 24 de febrero de 1895, con el Grito de Baire inicie el levantamiento en 35 localidades del país. Sin embargo perdió la vida en combate el 19 de mayo de ese mismo año. Tres de sus copartidarios continuaron la contienda: El Titán de Bronce, Antonio Maceo de raza negra, Máximo Gómez el General en Jefe de las tropas y Calixto García. En el año de 1896, el 7 de diciembre, cae en combate Antonio Maceo y Cuba pierde a dos de sus grandes hombres. Para el año de 1897, la lucha había llegado a un estado donde los dos bandos no podían conseguir sus objetivos, los españoles no lograban acabar con el ejército mambí independentista y estos no lograban hacerse con el poder. A finales de año se llegó a un acuerdo, España otorgó autonomía al gobierno cubano y declaró un armisticio. Pero el pueblo cubano no estaba de acuerdo con la negociación y continuó en combate.

En 1898, la noche del 15 de febrero, es cuando inicia el periodo de la guerra independentista denominado Guerra Hispanoamericana. Es en este día que una operación de bandera falsa (maniobra diseñada por gobiernos con el fin de parecer que fueron llevadas a cabo por sus enemigos) perpetrada por el gobierno de Estados Unidos, hace que el acorazado pre-dreadnought USS Maine (ACR-1) acodalado en el puerto de La Habana explote. Inmediatamente los norteamericanos culpan a los españoles y dos meses después entran en guerra. Una comisión investigadora española, ese mismo año, obtuvo como conclusión que la explosión fue interna, probablemente debido a un accidente. En la explosión perdieron la vida 266 personas. Poco tiempo después los estadounidenses tomaron Filipinas, Cuba y Puerto Rico.

Pero dentro de Guerra Hispanoamericana de Cuba existe una batalla naval en particular que marcó elfin del Imperio Español, la Batalla Naval de Santiago de Cuba.

Una de las muchas fotografías utilizadas por el Tribunal de Investigación de 1898
sobre el hundimiento del USS Maine.

Bahía de Santiago de Cuba

Los norteamericanos habían entrado a Cuba y el Almirante español Pascual Cervera y Topete recibió la orden de ir hacia la isla y defender la parte oriental. Esta orden no fue recibida con agrado por Cervera quien sabía que iba a una derrota segura y que muchas vidas se perderían inútilmente. Arribó el 29 de abril de 1898 con 4 cruceros acorazados: Almirante Oquendo, Vizcaya, el buque insignia Infanta María Teresa y Cristóbal Colón; y 2 contratorpederos: Plutón y Furor.

La US Navy llegó el 19 de mayo al mando del Almirante William Thomas Sampson y el Comodoro Winfield Scott Schley. La escuadra estaba compuesta por 4 acorazados modernos: USS (United States Ship) Texas, USS Iowa, USS Indiana y USS Oregon; 2 nuevos cruceros acorazados: USS Brooklyn y USS New York; un torpedero USS Ericsson y 3 cruceros auxiliares: USS Gloucester, USS Resolute y USS Vixen. Inmediatamente bloquearon la salida de la bahía, una de las consideradas tipo bolsa o cuello de botella. Los españoles estaban completamente cercados.

Tras cruentas batallas en tierra y bombardeos navales contra Santiago de Cuba, el capitán general español Ramón Blanco, desde La Habana, ordena a Cervera abandonar el puerto y salvar los barcos ante una inminente toma del enemigo. Era el 2 de julio y el Almirante sabía que todo intento por salir de la bahía acabaría en desastre. Cervera quería desarmar sus cañones y tomar la ciudad, hundir sus barcos y esperar refuerzos. Sabía que su flota estaba en mal estado, sin buen carbón, con malas municiones y su gente en mal estado. No fue escuchado.

A las 09h30 del domingo 3 de julio, los barcos del Almirante Cervera empiezan a recorrer el estrecho
canal en fila, uno tras otro. El Infanta María Teresa estaba a la cabeza, seguido del Vizcaya, el ristóbal
Colón y el Almirante Oquendo; más retrasados, el Furor y el Plutón. A la salida del canal les esperaban el Brooklyn, el Texas, Iowa, Oregon, Indiana y los auxiliares, Resolute y Vixen que formaban un semicírculo infranqueable. El New York, donde estaba el Almirante Sampson estaba cerca del poblado de Siboney. A las 09h35 aparecía junto al Morro de Santiago de Cuba el Infanta María Teresa comandado por Víctor Concas, la corneta de órdenes sonó para iniciar el combate, uno que acabaría con 4 siglos de grandeza y llevaría a España a ser una nación de cuarto orden.

Crucero acorazado Vizcaya alrededor de 1883.

Atacó a toda velocidad y con todo su poder al buque más cercano, el Brooklyn, mientras que los otros
acorazados norteamericanos lo atacaban sin piedad con toda su artillería. Mientras tanto, el Vizcaya y
el Cristóbal Colón continuaron su rumbo sin entrar en combate según las órdenes dadas. El Almirante
Oquendo apareció por detrás e inmediatamente recibió fuego enemigo, en pocos minutos quedó inutilizado y fue a estrellarse contra las rocas, el mismo destino que le espero al Infanta María Teresa. Los contratorpederos Plutón y Furor fueron recibidos de la misma forma, la artillería no les dio tregua y un proyectil de grueso calibre disparado por el Indiana hizo que el Plutón se partiera en dos, sin embargo pudo encallar en la costa y parte de la tripulación se salvó. El Furor no tuvo la misma suerte y se hundió en el mar. Al verlos huir, el New York empezó la persecución del Vizcaya y el Cristóbal Colón; el primero al estar totalmente dañado, tras una hora y media de combate, encalló a las 11h10 en Playa Aserradero y los sobrevivientes tuvieron que luchar contra los tiburones y algunos cubanos que les disparaban desde la arena. Mientras tanto el Cristóbal Colón recibió un mensaje de la sala de máquinas que informaba que el carbón de buena calidad se estaba acabando. Su marcha se volvió lenta y el Oregon lo alcanzó, junto a él venían el Brooklyn y el Texas, un poco más atrás, el New York.

Por azares del destino, el Cristóbal Colón fue el último barco español en tierras americanas. Llevaba
no solamente el nombre del primer español en pisar este suelo, sino que también había sido construido en los Astilleros Sestri Ponente de Ansaldo, en Génova.

En las profundidades del litoral oeste santiaguero reposan los restos oxidados de lo que fuera una de las escuadras navales más famosas de España en el siglo XIX. En bajamar el observador perspicaz desde un punto elevado puede ver algunos restos y para quien quiera tocarlos puede optar por el buceo. En 2015, ese mismo 3 de julio, se declaró al Parque Arqueológico del Patrimonio Cultural Subacuático Batalla Naval de Santiago de Cuba-1898, Monumento Nacional por parte del gobierno cubano. La ceremonia se realizó en el Castillo del Morro San Pedro de la Roca (Patrimonio de la Humanidad), uno de los testigos de aquel acontecimiento. Al visitar este parque el interesado podrá tocar al Cristóbal Colón, al Vizcaya, al Almirante Oquendo, al Furor y al Plutón. El Infanta María Teresa no se encuentra en aguas cubanas, sino en las Bahamas, ya que se fue a pique cuando los estadounidenses lo trasladaban como trofeo de guerra.

Luego del triunfo norteamericano, los tres países, Cuba, Filipinas y Puerto Rico permanecieron como
colonias. El 4 de julio de 1946 Filipinas alcanzó, luego de una larga y tortuosa espera, su independencia del gobierno estadounidense. Cuba nació como república en 1902 bajo el lúgubre manto de la Enmienda Platt, es en este periodo que los Estados Unidos se asientan en territorio cubano, en Guantánamo, lugar que hasta el día de hoy no abandonan. Puerto Rico no corrió con esta misma suerte, hoy en día es un territorio no incorporado estadounidense, sus ciudadanos portan pasaporte norteamericano.

Castillo del Morro San Pedro de la Roca.

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